EL TALLER "FUERA DE FOCO" ES PARTE DEL PROYECTO DE INVESTIGACIÓN “LA INTERACCION DE MEDIOS ANALÓGICOS Y DIGITALES EN EL PROCESO PROYECTUAL” DESARROLLADO EN EL AMBITO DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y DISEÑO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN JUAN. EL MISMO PRETENDE EXPLORAR EL PARADIGMA DE INTERACCIÓN DE MEDIOS ANALÓGICO-DIGITALES EN EL PROCESO DE DISEÑO Y SUS VINCULACIONES PEDAGÓGICAS, PARA GENERAR INTERÉS CRÍTICO Y ACADÉMICO EN EL ESTUDIO DEL ROL DE LOS MEDIOS EN LA PREFIGURACIÓN DE LA FORMA ARQUITECTÓNICA. LA METODOLOGIA CONSISTE EN EL DESARROLLO DE UN TALLER EXPERIMENTAL QUE SE ORGANIZA EN UNA SERIE DE MÓDULOS (INSTRUMENTACIÓN-EXPERIENCIA-NARRATIVA-INTERPRETACIÓN-CONSTRUCCIÓN), REUNIENDO MÉTODOS Y DIDÁCTICAS DE PROCESO DE DISEÑO Y MEDIOS GRÁFICOS.
El citado Proyecto de investigación se enmarca dentro de los objetivos planteados en la fundamentación de creación del Gabinete de Investigación Proyectual de la FAUD-UNSJ , y surge como continuidad del proyecto de investigación “La enseñanza del Proyecto y los Medios instrumentales de Orden, Prefiguración y Representación” (2006-2007) que tenia entre sus objetivos:
- Reconocer y caracterizar el proceso de proyecto como una práctica social en los talleres de arquitectura.
- Construir las bases teóricas alternativas para la enseñanza del proyecto.
- Caracterizar los modos de empleo de los medios gráfico-plásticos en el desarrollo del proceso del proyecto en el taller de arquitectura.
- Registrar las Producciones gráficas-plásticas realizadas por los alumnos en el taller de arquitectura.
- Indagar el nivel de conocimiento con respecto a Normas, Prescripciones y Regulaciones de los sistemas gráficos-plásticos;
- Reflexionar sobre el grado de conciencia que posean los alumnos en relación a la Significación o sentido de la práctica proyectual.
A partir de las observaciones y análisis realizados durante el desarrollo del proyecto 2006-2007, nos permitimos emitir las siguientes conclusiones a modo de antecedentes:
Sobre Enseñanza - Aprendizaje de Grafica – Proyecto
Entendiendo al Taller de arquitectura como el espacio académico en el cual se realiza el aprendizaje de oficios y destrezas mediante la realización de trabajos en los que se ejercitan diferentes habilidades proyectuales y gráficas (psicomotrices, afectivas, cognitivas, creativas); detectamos que:
- Los contenidos específicos de grafica arquitectónica dictados en la asignatura de Morfología I - Plan de Estudios 1992 (primer semestre) (FAUD-UNSJ) se encuentran hechos de manera independiente de su contenido y significación: “el proceso proyectual”.
Por parte de los Alumnos:
- Dificultad para transferir e integrar los contenidos y temáticas de Sistemas Gráficos hacia la práctica proyectual del Taller de Arquitectura.
- Dificultades para expresar algunas nociones sobre el proceso de proyecto y conceptos de habitabilidad; manifestada por la preocupación en la “formalización, volumetría, trazos reguladores” y por relaciones “funcionales” de sus proyectos, pero sin cuestionamientos sobre “quienes y de que manera” han de habitar esos espacios.
- Inconvenientes para utilizar los sistemas gráficos como herramienta de diseño en forma conjunta y combinada.
- Empleo predominante de proyecciones Diédricas, durante el proceso de diseño y su posterior comunicación. Se siguen las directivas definidas en planta resultando las elevaciones una asignación de alturas a los trazos de la proyección horizontal.
- Escasa y fortuita utilización de la Perspectiva visual durante el proceso de diseño, y mínima aparición en la comunicación final hacia los docentes.
- Escasa realización de modelos tridimensionales para la exploración espacial, formal, tecnológica, solamente se utilizan como expresión formal del resultado final.
- Incorporación de medios digitales como instrumento de representación en las instancias finales del proceso (Autocad 2006) y como recurso proyectual en el modelado tridimensional virtual durante el proceso (Sketchup 5.0); ambas acciones realizadas por iniciativa propia y de modo autodidacta.
Las tecnologías digitales y la enseñanza de la Arquitectura
En un periodo relativamente breve de tiempo el desarrollo de las tecnologías digitales en el territorio de la producción arquitectonica ha mostrado un desarrollo impresionante, (procesadores de texto, las bases de datos, los sistemas de diseño asistido por computador), modificando la estructura tradicional de las prácticas profesionales de los arquitectos y desplegando un abanico de posibilidades novedosas en los procedimientos de creación arquitectónica. Igualmente el desarrollo de dichas tecnologías ha impactado en la enseñanza de la disciplina. (Arq. Roberto Goycoolea Prado (Subdirector de estudios de Arquitectura. Universidad de Alcalá, España.)
En este sentido, y siguiendo los lineamientos planteados por la CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. Resolución 498/2006.”Contenidos curriculares básicos. “Sistemas, métodos y procedimientos analógicos y digitales para la representación y prefiguración integral de las distintas escalas del espacio y de los objetos”.); esta situación se convierte en preocupación para el desarrollo de la propuesta de modificación del plan de estudios vigente de la FAUD-UNSJ.
En el ámbito de la docencia y la investigación arquitectónica podemos encontrar algunas experiencias y ensayos (Bermudez, J; y King. K. La interacción de medios en el proceso de diseño. http:/faculty.arch.utah.edu/people/faculty/julio/sigradi99.pdf) que indican y sugieren caminos inéditos fundamentales para el futuro de la disciplina.
Estos caminos no se han desarrollado en el ámbito de la FAUD-UNSJ hasta la fecha, y quizás los motivos pueden encontrarse en diversas situaciones: “insuficiente formación del profesorado, reticencias por convicciones pedagógicas o ideológicas, escasa dotación tecnológica de las universidades y viviendas”, entre otros.
No obstante la creciente facilidad de acceso a las tecnologías digitales en todos los ámbitos sociales nos lleva a imaginar una incorporación plena a la enseñanza de la arquitectura en un lapso relativamente breve de tiempo. Así los programas de dibujo asistido, la informatización de mediciones, el cálculo de estructuras e instalaciones, el empleo de sistemas de información geográfica, etc., tienen una aparición cada vez mas frecuente ya sea por decisión de las instituciones educativas (docentes y autoridades), por presión del mercado laboral o por motivación de los estudiantes.
La implementación académica dependerá de dedicación y esfuerzo, a través del intercambio de experiencias y constatación de resultados, y de la adaptación de los planes de estudio y métodos didácticos.
El desafío que se presenta a las Escuelas de Arquitectura, además de definir cómo incorporar las tecnologías digitales al proceso de la enseñanza, pasa por la capacidad de adaptación de las actuales estructuras académicas y de la didáctica tradicional para responder con éxito a los nuevos paradigmas culturales. En este sentido es muy significativa la transformación de los paradigmas docentes existentes, porque los profesores estamos obligados a dejar de lado al figura de "transmisor de conocimiento" para desempeñar el rol de "conductores".
En esta dirección resulta esencial dirigir la formación del alumno hacia el entendimiento de que los instrumentos utilizados en la práctica disciplinar condicionan el modo en que interpretamos, comprendemos y enfrentamos la realidad. Se trata de centrar la enseñanza en la comprensión de lo que los nuevos instrumentos suponen para la comprensión e ideación de la arquitectura, y no en el aprendizaje de los conocimientos y habilidades necesarias para manipular adecuadamente los instrumentos digitales de proyectación.
Para lograr este objetivo, se propone una aproximación a la enseñanza de los sistemas y lenguajes de análisis, ideación y representación de la arquitectura como un proceso cultural, más que como la adquisición de capacidades técnicas (Arq. Roberto Goycoolea Prado. Subdirector de estudios de Arquitectura. Universidad de Alcalá, España.).
En palabras de Javier Seguí: “la enseñanza del dibujo y el proyecto se ha basado siempre en el aprendizaje de oficios y destrezas mediante la realización de trabajos que obligan a ejercitar diferentes habilidades gráficas y proyectivas. Estas prácticas, orientadas y motivadas por el profesor, permiten aprender las técnicas de expresión gráfica a la par que distintas modalidades de dibujo necesarias para desenvolverse en la práctica profesional. Sin embargo, aunque en general esta pedagogía parece adecuada, a menudo se obvia que las destrezas son formas de hacer, habilidades operativas, que sólo pueden fijarse con la ayuda de palabras que describan las operaciones y resultados y den pie a vincular a esos discursos precisas significaciones."( Javier Seguí; Acerca de algunas incongruencias en la enseñanza del dibujo y el proyecto arquitectónico, Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Madrid, 1998.)
De aquí que entendemos que la enseñanza tradicional del proyecto y de los medios gráficos debe complementarse con un trabajo teórico mediante el cual los alumnos comprendan la relación existente entre herramientas utilizadas en la configuración de las formas arquitectónicas y el modo en que entendemos al mundo y a la arquitectura.
Así los instrumentos del proyecto arquitectónico y de manera especial los sistemas gráficos, se entenderán como entidades contextualizadas con las estructuras sociales y con los paradigmas culturales en que se desenvuelven. Si ese aprendizaje técnico no va acompañado de la comprensión de lo que su uso significa, difícilmente resolveremos las deficiencias que se observan en la enseñanza de la arquitectura, aunque sin perder de vista que "ningún problema escolar que no puede resolverse sin la informática será resuelto gracias a la informática".
El dibujo proyectivo: modo de proyectar y modo de dibujar
Al referirnos a las vinculaciones entre creatividad y dibujo, destacamos la dependencia que experimentan las tareas proyectivas con respecto del medio gráfico en el que se desarrollan. El dibujo no funciona como instrumento sino más bien es la instancia específica del discurso proyectivo; conductor y medio del «pensamiento arquitectónico» y el proceso de ideación.
El arquitecto proyecta dibujando y en la medida en que dibuja. El dibujo es el cauce específico del discurso creativo, lo acoge y lo impulsa. La búsqueda y el hallazgo, que constituyen las operaciones sucesivas del proceso de proyecto, se expresan en el dibujo, pero también se dan o producen en él.
La misma determinación y definición de la eventual imagen nebulosa de partida que a menudo recibe el nombre de «bocetos preliminares» o «idea germinal», está mediada por el dibujo y por sus pautas y sus técnicas; el dibujo condiciona el desarrollo y el resultado del trabajo creativo, y en consecuencia la composición arquitectónica como tal.
En último término, la propia ‘mano’ del dibujo condiciona el diseño y la composición; es ella la que, precisamente al dibujar, define el modelado del objeto arquitectónico, haciéndolo subjetivo, personal y original: «En realidad, toda codificación plástica realizada por otro ser humano no puede ser sino subjetiva; el acto de creación niega en sí mismo la objetividad porque cada artista, cada mente humana, es diferente».
Lo que nos interesa destacar de nuevo es lo que se halla implícito en la observación según la cual «... a partir de los dibujos de arquitectura, a menudo se puede identificar claramente la génesis de un proyecto». Esta consideración refuerza lo dicho acerca de la relación de modo de proyectar y modo de dibujar; pero sobre todo, encuentra su verdadera proyección en un planteamiento de la docencia en la expresión gráfica que aspire a enseñar a dibujar —a expresar y expresarse dibujando— justo en orden a aprender a proyectar.
El dibujo está basado en la interpretación, precisamente en tanto en cuanto es también en sí, internamente —como operación—, incisivo, crítico y proyectivo. Y esto sin duda constituye una premisa de la primera importancia en orden al planteamiento de su docencia.
El dibujo en la enseñanza de la arquitectura
Desde luego, todo lo dicho hasta el momento viene a subrayar la necesidad que tiene el estudiante de arquitectura de ejercitarse abundantemente en el dibujo: no con vistas a convertirse en ‘dibujante’, pero sí para llegar a desenvolverse con cierto margen de eficiencia y con solvencia en el dibujo —de modo paralelo al lenguaje oral—, e incluso a ‘disfrutar’ en alguna medida ejercitándose en él.
Será necesario que cada uno se familiarice con las leyes de los diversos medios gráficos y con la amplia gama de recursos técnicos propia de cada tipo de dibujo; y que cuente con la guía crítica de un profesor y con el contraste de su trabajo frente al de otros, unido a un amplio conocimiento de la tradición. También será importante el desarrollo de la expresividad personal en el dibujo y a través de él.
Es clara en cualquier caso su trascendencia, que deriva de su estar estrechamente relacionada tanto con lo que podríamos llamar la docilidad de la mano con respecto de la mente a la hora de proyectar cuanto, complementariamente, con la propia capacidad de la mano para sugerir a la mente nuevas posibilidades y configuraciones creativas.
El dibujo como análisis y proyecto
Todo dibujo es análisis proyectivo en sentido estricto; y lo es con mayor razón el dibujo de arquitecturas ajenas por parte del estudiante, por cuanto supone el encuentro con el resultado de un modo de hacer que opera en las claves de ese mismo dibujarlas, las de la operación que su dibujo constituye o desarrolla.
En definitiva, la condición cognoscitiva y analítica, condicionante, evocadora, expresiva y proyectiva del dibujo de concepción permanece en el dibujo de arquitecturas construidas que constituye la ocasión y la materia del aprendizaje de la expresión gráfica en arquitectura. Todo proceso o trabajo gráfico en este marco, en definitiva, es siempre y en rigor re-creativo.
Es obvio, a la vista de lo dicho, que el estudiante de arquitectura ha de proponerse como objetivo prioritario, en orden a su aprendizaje, dibujar y dibujar arquitectura; debe por tanto: en un primer momento dibujar, ejercitarse en el dibujo general; y en un segundo momento, dibujar arquitectura, ensayando todas las modalidades gráficas: explorando el abanico de las posibilidades del dibujo con el fin de estar en óptimas condiciones para la comprensión de la arquitectura como oficio, y para encontrar una vía de expresión personal en el grafismo y ulteriormente en el proyecto mismo.
Además, el ejercicio en el dibujo arquitectónico supone expresamente una alimentación del depósito o almacén de imágenes de la memoria que, según se señaló ya de algún modo al tratar de la percepción y la representación, abonan nuestra capacidad de reconocimiento y recuerdo. La mente del artista debe estar suficientemente provista y surtida de imágenes, ya que existe una relación directa entre la labor de asimilación de las formas y soluciones que componen el cuerpo de la tradición disciplinar y la propia creatividad individual. Al fin y al cabo, las imágenes asimiladas y memorizadas componen el auténtico contexto imaginario de nuestra actividad, quedando disponibles como esquemas de reconocimiento y proyección: tanto en orden a una mejor interpretación y análisis de otras nuevas como para su empleo ulterior por la imaginación en el marco de las tareas compositivas.
Dibujar para aprender y el dibujo como iniciación al proyecto
De las consideraciones sobre la percepción y la representación gráfica, y en relación al denominado dibujo de concepción, cabe deducir algunas consecuencias significativas:
- la percepción, la representación y expresión gráfica, y el análisis y el proyecto en arquitectura constituyen actividades cuyo estatuto posee definitivamente un claro paralelismo;
- en realidad, comparten una raíz o dimensión creativa que las hace a todas simultáneamente presentes, como de hecho co-implicadas e indiscernibles, en los actos presuntamente propios de cada una de ellas;
- existe en todas un claro margen de iniciativa subjetiva y, en fin, de creatividad que se traduce en su remisión a mecanismos operativos establecidos sobre procesos tentativos, basados en los principios de ensayo y error y ajuste y corrección;
- remiten por tanto a mecanismos operativos que cabe enunciar por referencia a la anterioridad de la iniciativa subjetiva sobre la mera recepción pasiva de estímulos externos, idea que apunta a lo que vendría a ser, en general, una «primacía del hacer» en el obrar y el existir humano, con claras consecuencias de cara al aprendizaje;
- y de hecho, se encuentran íntima y significativamente imbricadas en el trabajo del arquitecto cuyo horizonte, meta y culminación es el proyecto.
No obstante, es claro que existe una diferenciación externa que distribuye de algún modo esas operaciones —la percepción, la representación y expresión gráfica, y el análisis y el proyecto— según sea el objeto inmediato de la actividad en que se enmarcan.
Habremos de concluir que, en consecuencia, la introducción al proyecto se da óptima, cabal y propiamente en el dibujo, en la ejercitación en la expresión gráfica: una ejercitación que habrá de pasar en momentos sucesivos del entrenamiento en el dibujo inespecífico a un acercamiento a los temas y motivos arquitectónicos; de este acercamiento se obtendrá la introducción a las claves proyectivas específicas de la profesión, de la función al diseño y de la composición a la construcción.
El dibujo de la arquitectura, inevitablemente analítico, proyectivo y crítico, constituye incluso una especie de ideal introducción al ejercicio de la arquitectura, en el sentido de una introducción particularmente ‘completa’ a él; es una iniciación a cada una de sus facetas o dimensiones: en él se aprende de composición y diseño, pero también de adecuación al entorno y de usos y materiales, y al cabo de técnica y construcción.
El planteamiento de la enseñanza de la arquitectura, no puede sino hacerse sobre el fondo de la idea fundamental según la cual, precisamente, el dibujo puede y debe ser entendido «... como un sustrato que pone en relación las categorías disciplinares de la arquitectura, es decir, sus aspectos funcionales, formales y técnicos».
Al reflejar interpretativamente espesores y tamaños, anchuras de sección, texturas, aspectos de la inserción del edificio en su contexto, tamaños y medidas, etc., el dibujo proporciona una óptima aproximación global a las tareas de proyecto: no sólo porque —por así decir— «cubre todos sus posibles temas» o sus diferentes facetas, sino porque además lo hace justo de manera proyectiva, creativa y crítica.
El carácter gráfico del aprendizaje de la arquitectura
A raíz de estas consideraciones cabe concluir que el aprendizaje dirigido a la capacitación para el ejercicio de proyecto en arquitectura se inicia con el dibujo y se desarrolla en torno a él.
El aprendizaje de la arquitectura ha de ser gráfico en la medida en que el propio ejercicio de proyecto lo es; hay que ejercitarse en el dibujo para estar en condiciones de proyectar, dada la obvia dimensión gráfica de las tareas proyectivas.
Sin duda, el análisis dibujado es un análisis más profundo y detenido; y las imágenes dibujadas se fijan mejor en la memoria alimentando más eficazmente que las simplemente vistas nuestro bagaje y andamiaje figural. En efecto, el hecho de dibujar el objeto analizado asegura para el sujeto una mayor implicación en su presencia y configuración, con un acercamiento más directo y vivo a su lenguaje, ya que por fuerza ha de interpretarlo proyectivamente y redefinirlo con ojos críticos.
Pero no se trata ‘sólo’ de esto: antes bien, de la necesidad del dibujo derivada de su condición de instancia propia y específica del discurso proyectivo: es decir, del carácter en sí gráfico del denominado «pensamiento arquitectónico».
Lo que se trata en definitiva de ‘superar’ o poner en cuestión, en orden a la determinación de los contenidos y programas de las materias gráficas de la carrera, es el modelo de una introducción a la arquitectura basada en su mero análisis teórico, pura o eminentemente pasivo y receptivo, sólo o sobre todo especulativo. Y no es que exista la posibilidad de que este eventual modelo se haga explícito y se eleve a guía o criterio de acción de una manera abierta y consciente: el peligro está en que se afirme por vía de hecho en términos implícitos, con la consiguiente marginación de la docencia gráfica y la tendencia a minimizarla a la vista, por ejemplo, del avance y la generalización de los procedimientos informáticos.
Se impone en definitiva subrayar, frente a este peligro, la naturalidad, lógica y centralidad de la dimensión gráfica del aprendizaje de la arquitectura, y en consecuencia la necesidad de una ejercitación en el dibujo referida al ejercicio de proyecto, dato a todas luces determinante en orden al planteamiento de los objetivos, contenidos y métodos docentes de las asignaturas de la carrera.
Paradigma de interacción de medios
Cuando se trata de proyectar arquitectura, los primeros pasos del proceso creativo y configurador son difíciles de codificar y exteriorizar en términos objetivistas. Requieren un medio de expresión y concreción o plasmación flexible, versátil y máximamente dominable; un medio capaz, incluso, de acoger y mostrar un grado de ambigüedad e indefinición variado y ampliamente graduable en sus diversas realizaciones.
Este grado de ambigüedad es correlativo al grado de indefinición del diseño en cada uno de los momentos del proceso de su concreción, y al mismo tiempo juega un importante papel en las funciones de activador y catalizador del discurso imaginario e intencional del autor, quien proyecta sobre ella los propios esquemas organizadores y racionalizadores que componen su «equipo mental» de proyectista, creador y constructor.
El lenguaje del ordenador es demasiado complejo, acabado y ’perfecto’ para mostrarse ágil y reaccionar con rapidez suficiente ante los movimientos de la imaginación en las primeras instancias del proceso de diseño; no obstante resulta ser idealmente apto para transmitir mensajes bien acotados, concretos y terminados, no tanto para recibir y desencadenar con viveza imágenes vagas y en movimiento, sometidas a procesos de continua discusión y transformación, o meras evocaciones y sugerencias.
El papel del ordenador, en definitiva, no está tan claro en el tramo inicial del proceso de confección de propuestas proyectivas en el que prevalecen el boceto y el esbozo; compite poco y mal con el encajado básico tradicional, con el tanteo gráfico manual y con su idoneidad para el contraste incipiente y tentativo de posibles soluciones: y no digamos si se trata de ir dando forma mínima y provisional a ideas figurativas aún muy vagas a medida que se van perfilando y decantando, a base de irlas realimentando poco a poco con sucesivas insinuaciones a deducir a su vez de los argumentos de los programas, las intenciones y la experiencia, o de comparar rápidamente opciones globales alternativas.
No es raro incluso oír en medios profesionales que sólo vale la pena pasar al medio informático, para optimizar la inversión de tiempo y de esfuerzo y para no dejarse condicionar en exceso por la rigidez inevitable de sus rutinas, una vez se haya definido exhaustivamente el diseño (por ejemplo, cuando éste se encuentre perfilado ya a nivel de Anteproyecto).
Vale aclarar en este párrafo que lejos está de nuestra intención iniciar un debate dirigido a la toma de posición a favor o en contra de uno u otro medio, sino en todo caso el de entender las ventajas y posibilidades que nos brindan ambos medios a los efectos de poder articularlos e integrarlos de modo tal de entender la generación de un medio “híbrido” en el que ambos se conjuguen potenciando el desarrollo del proceso de diseño.
Siguiendo las líneas precedentes agregamos que - según la investigación desarrollada por el Dr. Julio Bermúdez y Kevin King (La interacción de medios en el proceso de diseño. http:/faculty.arch.utah.edu/people/faculty/julio/sigradi99.pdf) - “el desafío de integrar el medio digital en el proceso de diseño arquitectónico se encuentra con la falta de métodos, técnicas y teorías que relacionen lo digital con lo analógico (Los sistemas análogos de producción arquitectónica utilizan papel, grafito, tinta, regla paralela, escuadras, cartón, madera balsa, plástico, metal, etc; son llamados ’manuales’, tradicionales, ’materiales’ o ’físicos’. Los sistemas digitales de producción arquitectónica utilizan scanners, la manipulación de imágenes, visualización, modelado sólido, animación, rendering, etc; también denominados electrónicos, virtuales, asistidos por computadora (CAD), etc.)”. Estas afirmaciones resultan de la recopilación -Bermúdez & King- de una serie de investigaciones centradas en el uso de interacciones múltiples entre medios análogos y digitales, con la intención de ofrecer una base de conocimientos preliminar sobre la temática, así despliegan un conjunto de hipótesis que sintetizan críticamente descubrimientos hechos por investigadores de EEUU, con la intención de definir áreas de estudio que verifiquen tales hipótesis o exploren territorios no definidos por ellas.
Las hipótesis se agrupan de la siguiente manera:
-presentando las premisas y conceptos fundamentales de un proceso de diseño basado en múltiples interacciones de medios.
- describiendo las características esenciales de los medios análogos, digitales e híbridos.
- presentando aspectos interfaciales del proceso de interacción de medios.
- sintetizando descubrimientos hechos en el área de la representación arquitectónica.
- estableciendo una relación entre el proceso de interacción de medios con aspectos teóricos de la arquitectura.
- presentando temas e implicaciones pedagógicas que es necesario considerar y testear.
OBJETIVO GENERAL
Desarrollar un taller experimental de proyectos, enmarcado en el paradigma de interacción de medios gráficos analógicos y digitales.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
- Poner en acción las hipótesis referidas al paradigma de interacción de medios y a la actividad proyectual, para su verificación, refutación y/o reformulación.
- Reunir métodos y didácticas del proceso de diseño y de los medios gráficos.
- Realizar aportes y transferencias en aspectos teóricos, pedagógicos y didácticos, a las asignaturas vinculadas con el proceso proyectual y los medios gráficos.
- Desarrollen una pedagogía de progresiva adquisición de conocimientos basada en la enseñanza de contenidos y técnicas de acción dentro del marco del proceso de diseño. (Qué, Cómo, Cuándo, Porqué, Para qué)
- Organizar los contenidos teórico-prácticos de los medios gráficos en torno a procesos, objetos y diseñadores, incorporando teorías y pensamientos.
- Permitan que los alumnos comprendan la relación entre los medios gráficos empleados y el modo en que se procede con ellos durante el proceso de diseño.
- Generar interés crítico y académico en el estudio del rol de los medios gráficos en la prefiguración de la forma arquitectónica.
METODOLOGÍA
La metodología consiste básicamente en el desarrollo de un Taller de Proyectos Analógico-Digital, a partir de las experiencias desarrolladas en el “Taller Schizzo” (Giudici, Herrera, Sergio Mata, Pappano - 2002-2004), el que fue creado como medio para investigar el potencial dialéctico entre representación y creación arquitectónica, con la intención de introducir a los estudiantes en la problemática del sistemas gráficos (analógicos) convergentes al proceso proyectual arquitectónico.
En líneas generales el Taller de Proyectos Analógico-Digital pretende que los alumnos:
• Piensen la formación gráfica como proceso de adiestramiento y construcción mental más que como habilidad manual.
• Vinculen las operaciones gráficas con las operaciones de creación; sin diferenciar el instrumento de la actividad proyectual, y así alcanzar mayores niveles de conciencia de su propio proceso y método de diseño.
• Desarrollen una actitud experimental y exploratoria hacia el aprendizaje de la representación gráfica.
• Desarrollen las capacidades interpretativas y comunicativas (descripción, transcripción, comunicación, reestructuración, registro, etc.) en los diversos sistemas gráficos analógicos-digitales en procesos paralelos, secuenciales y fluidos.
• Desarrollen capacidades de prefiguración y representación del espacio arquitectónico a partir de la interacción entre los medios analógicos y los medios digitales y entre ellos.
• Se aproximen hacia la construcción de la idea arquitectónica, partiendo de percepciones y sensaciones imaginarias.
DESARROLLO DEL TALLER EXPERIMENTAL
MODULO “INSTRUMENTACIÓN LÚDICA”
Exploraciones con técnicas gráficas analógicas (superficies, lineas, puntos, texturas)
Exploraciones con técnicas gráficas digitales (superficies, lineas, puntos, texturas) manipulación de imágenes digitales, modelado 3D, fotografía digital, scanner, etc.
MODULO “ARQUITECTURA Y NARRACIÓN”
Descripción, Interpretación, Construcción y Experiencia Sensorial.
MODULO “EXPERIENCIA ESPACIAL-SENSORIAL”
Registro Sensible (Croquis). Registro Fotográfico Digital.
Proporciones y Dimensiones. Luces y sombras. Color y Textura. Materialidad. Interfases mediáticas.
MÓDULO “ANALISIS E INTERPRETACIÓN”
Vinculación Obras - Procesos – Teorías.
MÓDULO “CONSTRUCCIÓN CONCEPTUAL”
Programa Arquitectónico. Desarrollo de Proceso proyectual.
